Premiación de poesía
"Una calle al mar"
de Emmanuel Mendoza Aguirre
UNA CALLE AL MAR
Los barcos siempre como resfriados
en el borde náutico
en su vaivén de agua salada
insolubles sus corazas ola tras ola
y anclados al puerto
más por los ojos turistas
que por sus áncoras
De esta baranda
Se pueden ver los barcos agitados
embravecidos como bestias marinas
sobre una oscuridad licuada en la atmósfera
con la que se embriagan los peces sordos
y se ocultan las sirenas erotizadas
La noche es inmensa en su fuego blanco
un bosquejo mineralizado en la dimensión del horizonte
son las aves nocturnas preñadas de crepúsculos
que siembran las estrellas incandescentes
Respiro profundamente para llenar mis pulmones de un aliento oceánico
La noche abre sus oscuras rutas
la noche abre una calle al mar
como una bomba en cuenta regresiva
de donde cuelgan letreros fluorescentes
indicando las tumbas del mapa
Sombras livianas y sus cuerpos perdidos
gente que se ha evaporado
o se ha vuelto luz sobre los cerros
parece la hora de los vampiros
todos han ocultado sus cuellos
Los automóviles metálicos
y sus ventanas en perpetuo movimiento
van derramando el calor etéreo y ondas sonoras
los tripulantes tienen caras espaciales casi deformes
se marchan gesticulando
se marchan antes que el sol les enseñe sus rostros deshechos
¡Oh cielo! ¿En qué noche triste te han encordado con cables eléctricos?
Y en qué noche triste dejamos de hablar
de tus secretos de amanecida
que rasguñan las primeras horas solares
de esta calle al mar
que se abre sólo tras las puertas fantasmas
Las palomas van haciendo melodías
con la frecuencia de sus saltos
sobre los cables completamente negros
y llenos de electrones apurados
distancia en altura a las palomas sinfónicas
creadoras de una música perfumada a poesía
Yo estoy igual desde hace años
buscando lo imposible
arcoíris nocturnos sirenas inocentes
una calle al mar que perdure en el día
Han pasado las horas líquidas
sobre el camino de los peces resucitados
la luna se ha ido ingrávida en su viaje redondo
y nos hemos quedado sin aves que ahuyentar
no cabe la calle ni la noche en el puerto baldío
sólo los murmullos azules de la ciudad que despierta
Y aunque quisiera volver
y romper estos sueños de caverna
el día va a empezar con las bicicletas sobre la costa
Emanuel ,espero que esta sea tu primera premiaciòn e incentivo para seguir escribiendo y sacando todo ese talento escondido. ¡¡.Felicitaciones...
VELAZK0 3 months ago