En noviembre de 1572, el astrónomo danés Tycho Brahe observó en el cielo algo extraño. Una estrella nueva que superaba en brillo a todas las demás. Tycho llamó al objeto stella nova, o sea, estrella nueva. De aquí procede los términos actuales nova y supernova.
En España Jerónimo Muñoz, un astrónomo adelantado a su tiempo y uno de los primeros defensores del sistema heliocéntrico, también observó el fenómeno, pero a diferencia de su colega danés sus observaciones le causaron más de un quebradero de cabeza. Su obra Libro del nuevo cometa fue muy criticada porque ponía de manifiesto que el cielo no es inmutable, una idea aristotélica considerada indiscutible, y que le granjeó la enemistad de los teólogos de la época.
supongo que el texto del video es lo más valioso. bien
tararaira 1 year ago