Una joven del caserío Askondo de Mañaria iba todos los días al caserío de Izuntza a hilar. Un día, al pasar por delante de la cueva de San Lorenzo, salieron a su camino las lamias y le dijeron que no pasase más por allí. Pero la chica no les hizo caso y volvió a pasar otras dos veces. La última vez la secuestraron y no se supo nada más de ella. Las cuentas de su rosario aparecieron dispersas por el campo.
Las lamias son, en la mitología vasca, entes de género femenino que vivían en cuevas, estanques o ríos. Los hombres se enamoraban de ellas y las lamias también de ellos. Según algunas leyendas, las lamias ayudaban a los agricultores en sus quehaceres, después de comer por las noches la comida que les dejaban. Pero no todo lo que hacían las lamias era positivo, secuestraban a los hombres y en otras ocasiones, si no estaban dispuestos a ayudarlas, les hacían el mal. La mayoría de las leyendas describen a las lamias como entes femeninos.
La idea que se tiene de las lamías varía según la fábula: en algunos casos se cree que son más poderosas que los humanos y que son también divinidades en cuyo honor el humano hace distintos sacrificios. O incluso como seres cuya potencia puede ser dominada mediante objetos o amuletos.
Para localizar la cueva con GPS estas son las coordenadas: Latitud: 43° 7'47.41"N, Longitud: 2°39'50.65"O.
Link to this comment:
All Comments (0)