Testimonios de los secuestrados en manos de las FARC III
Video de Raimundo Malagón
Esta es la carta de Ingrid Betancourt a su familia
Cuarta Parte
Noviembre 30 de 2007 Parte#4
Mamita, son tantas las personas a las cuales quiero darles las gracias por acordarse de nosotros, por no habernos abandonado. Durante mucho tiempo hemos sido como los leprosos que afean el baile, los secuestrados no somos un tema "políticamente correcto", suena mejor decir que hay que ser fuertes frente a la guerrilla aún sin sacrificar algunas vidas humanas. Ante eso, el silencio. Solo el tiempo puede abrir las conciencias y elevar los espíritus. Pienso en la grandeza de los Estados Unidos, por ejemplo. Esa grandeza no es el fruto de la riqueza en tierras, materias primas, etc, sino el fruto de la grandeza de alma de los líderes que moldearon la Nación. Cuando Lincoln defendió el derecho a la vida y a la libertad de los esclavos negros de América, también se enfrento con muchos Floridas y Praderas.
Muchos intereses económicos y políticos que consideraban que eran superiores a la vida y a la libertad de un puñado de negros. Pero Lincoln ganó, y quedó impreso en el colectivo de esa nación la prioridad de la vida del ser humano sobre cualquier otro interés.
En Colombia todavía tenemos que pensar de dónde venimos, quiénes somos y a dónde queremos ir. Yo aspiro a que algún día tengamos esa sed de grandeza que hace surgir a los pueblos de la nada hacia el sol. Cuando seamos incondicionales ante la defensa de la vida y de la libertad de los nuestros, es decir, cuando seamos menos individualistas y más solidarios,
menos indiferentes y más comprometidos, menos intolerantes y más compasivos. Entonces ese día seremos la nación grande que todos quisiéramos que fuéramos. Esa grandeza está ahí dormidita en los corazones. Pero los corazones se han endurecido y pesan tanto que no permiten sentimientos elevados. Pero hay mucha gente que yo quisiera agradecer porque están contribuyendo a despertar los espíritus y a engrandecer a Colombia. No puedo mencionarlos a todos pero sí a algunos (menciona al ex presidente López "y en general a los ex presidentes liberales", a Hernán Echavarría, a los familiares de los diputados, a Monseñor Castro y al Padre Echeverri).
Mamita, ay vinieron por las cartas. No voy a alcanzar a escribir todo lo que quisiera. A Piedad y a Chávez todo, todo mi afecto y mi admiración. Nuestras vidas están ahí, en el corazón de ellos, que sé que es grande y valeroso. (les dedica de a párrafo de agradecimiento a Chávez, a Álvaro Leyva, a Lucho Garzón y a Gustavo Petro, y luego menciona a periodistas).
Mi corazón también le pertenece a Francia (...) Cuando la noche era la más oscura, Francia fue el faro. Cuando era mal visto pedir nuestra libertad. Francia no se calló. Cuando acusaron a nuestras familias de hacer daño a Colombia, Francia les dio apoyo y consuelo.
No podría creer que es posible algún día libre de aquí, si no conociera la historia de Francia y de su pueblo. Le he pedido a Dios que me cubra de la misma fuerza con la que Francia ha sabido soportar la adversidad para sentirme más digna de ser contada entre sus hijos. Quiero a Francia con el alma, las voces de mi ser buscan nutrirse de los componentes de su carácter nacional, siempre buscando guiarse por principios y no por intereses. Quiero a Francia con mi corazón, porque admiro la capacidad de movilización de un pueblo que como Camus entiende que vivir es comprometerse. (...) Todos estos años han sido terribles, pero no creo que podría seguir aún viva sin el compromiso que nos brindaron a todos los que aquí vivimos muertos.
(...) Sé que lo que estamos viviendo está lleno de incognitas, pero la historia tiene su propios tiempos de maduración, y el presidente Sarkozy está parado en el meridiano de la historia. Con el presidente Chávez, el presidente Bush y la solidaridad de todo el continente podríamos presenciar un milagro.
Durante muchos años he pensado que mientras esté viva, mientras siga respirando, tengo que seguir albergando la esperanza. Ya no tengo las mismas fuerzas, ya me cuesta mucho trabajo seguir creyendo, pero quería que sientan que lo que han hecho por nosotros marca la diferencia. Nos hemos sentido seres humanos (...). Mamita tendría más cosas para decirte. Explicarte que hace tiempo no tengo noticias de Clara y de su bebé (...). Bueno, mamita, Dios nos ayude, nos guíe, nos dé paciencia y nos cubra. Por siempre y para siempre.
-FIN-
-o-
Teniente Malagón: Usted representa la dignidad de los secuestrados. Tiene toda mi admiración y mi respeto. Pocas personas, como usted, tienen el coraje de mantener esa fortaleza frente a los verdugos estando en esas condiciones. Usted es un valiente, un héroe de Colombia, un ejemplo para la nación. Espero que pronto recupere la libertad.
tengolapalabra 4 years ago 2
No solo el señor Malagón es un héroe... El ejercito de Colombia esta lleno de héroes y la selva esta llena de héroes olvidados en el secuestro...
YooTude 4 years ago