"El hijo replica amablemente también, con tristeza real, que no duda de que va a pensar en ella como pensaba cuando estaba viva; pero que ya no habrá nadie que lo piense como ella lo pensaba. La idea es realmente inquietante. Ya no podrá pensarse como en ella se pensaba. Se pierde mucho con eso: se pierde que alguien lo pienso así. Si uno se piensa a partir de alguien que lo piensa, y ese alguien ya no está más para pensarlo así, uno ya no podrá pensarse así [...] 'lloro por que ya no estarás aquí para pensarme'. Sin la presencia de otro que lo esté pensando, uno pierde un pensamiento efectivo a partir del cual constituirse" (Ignacio Lewkowicz, Pensar sin Estado, Cap. "La existencia del nosotros", pág. 220)
Link to this comment:
All Comments (0)