La identidad de los mayas de Mixco (o Jilotepeque) Viejo ha sido objeto de controversias. Se pensaba que era una sitio pokomam ; no obstante, las investigaciones del antropólogo Robert Carmack, en los años 1970 y 1980, demostraron que el lugar era de los kaqchikeles Chajoma cuando llegaron los españoles. En el Postclásico Tardío, los kaqchikeles y pokomames eran generalmente aliados, y es posible que lucharan juntos contra los pipiles de la Costa Sur, antes de unirse contra Alvarado.
Después de permanecer siglos en el olvido, Mixco Viejo fue redescubierto en 1896 por el explorador alemán Karl Sapper. El arqueólogo estadounidense Augustus Ledyard Smith examinó a su vez las ruinas, en 1949. Luego, entre 1954 y 1967, el arqueólogo Henri Lehmann, del Museo del Hombre de París, dirigió los trabajos (reconocimientos, excavaciones, mapeos...) de la Misión Arqueológica Franco-Guatemalteca en Mixco Viejo. Como contraparte de la misión, el Gobierno de Guatemala llevó a cabo trabajos de restauración, en los años 1960 y 1970, a cargo del arquitecto Francisco Ferrús Roig. Además de darnos una idea de la grandeza pasada de la "fortaleza", la restauración nos permite percibir tres etapas en la construcción. En los años 1980 y 1990, un grupo de investigadores franceses, dirigido por Alain Ichon y Marie-France Fauvet-Berthelot, estudió las tumbas y los restos humanos.
En Mixco Viejo, el entorno natural y arquitectónico asombra al visitante. En superficies niveladas artificialmente se reconocen más de 120 edificios, distribuidos en grupos y generalmente alrededor de plazas: pirámides, palacios, casas, salas de reuniones, estructuras de observación, altares y dos canchas de juego de pelota. En las construcciones, se distinguen pequeños desagües que son otras evidencias del ingenio de los antiguos habitantes del lugar. La calidad de la albañilería que podemos observar hoy no debe hacernos olvidar que la mayoría de las estructuras estaban cubiertas con una capa de estucado pintado.
Al pie de los principales edificios fueron encontradas urnas funerarias y ofrendas. En una tumba asociada a la Pirámide "C-1", el equipo de Lehmann descubrió hachas de cobre y un collar con pequeñas campanas de oro. En el altiplano maya, la metalurgia apareció en el siglo XI o XII, como consecuencia de influencias del sur de América Central. Fuera del centro monumental de Mixco Viejo, también se encontraron otras tumbas más simples que conforman cementerios.
Las esculturas son escasas en el sitio. Al realizar excavaciones en el Juego de Pelota "B-1", la misión franco-guatemalteca halló un monumento representando una cabeza humana saliendo de la boca de una serpiente. Esta pieza era un "marcador", puesto en el eje transversal de la cancha; debía existir otro monumento idéntico, enfrente. Los marcadores nos recuerdan que el juego de pelota era un deporte ritual, tal como los juegos olímpicos de la Grecia antigua. Entre las demás esculturas reportadas en Mixco Viejo, cabe mencionar curiosas "pelotas de piedra", así como una estela lisa.
Después de su gloria prehispánica y su "heroísmo guerrero" (como lo expresa adecuadamente el sociólogo Guillermo Paz Cárcamo), y tras siglos de olvido, Mixco Viejo se ha vuelto un apacible parque que nos transmite un mensaje de grandeza, belleza y responsabilidad. El año pasado, bajo el impulso del Ministerio de Cultura y Deportes, 500 escolares de las aldeas vecinas reforestaron el sitio, para volver a darle los colores de la vida... (Prensa Libre)
me parece muy buena la idea de hacer videos de algunos lugares ceremoniales de San Martin Jilotepeque.
Pero el sitio al que llaman Mixco Viejo, en San Martìn Jil. es una ciudad Kaqchikel y no pocomam.
casajilotepeque 3 years ago 6
Gracias por la informacion
Lezue 3 years ago