No siempre podemos elegir cómo nos conocemos unos a otros. A veces la gente irrumpe de forma inesperada en nuestras vidas como caída del cielo, como si existiese un vuelo directo entre el cielo y la tierra, con la misma brusquedad con que perdemos a una persona, alguien que, pensábamos, siempre formaría parte de nuestras vidas.
Link to this comment:
All Comments (0)