Alert icon
We're changing our privacy policy. This stuff matters.  Learn more  Dismiss

(1) La camisa de Francisco

Loading...

Sign in or sign up now!
Alert icon
Upgrade to the latest Flash Player for improved playback performance. Upgrade now or more info.
363 views
Google+
Loading...
Alert icon
Sign in or sign up now!
Alert icon

Uploaded by on Sep 18, 2009

Nueva Biblioteca del Niño Mexicano

La camisa de Francisco
Mónica Lavín

Lo conocí desde chiquito, pues cómo no, si mi familia es de San Pedro de las Colonias, mi papá trabajaba en la hacienda del Rosario y mi mamá en la casa grande de don Francisco y doña Mercedes, los padres del niño. Desde muy joven empecé a ayudarles, pues la casa tenía muchos cuidados. Mi madre no quiso quedarse en la cocina porque se cansaba de echar tortillas de trigo con manteca, salsear el jitomate o espesar los frijoles. A ella le daba placer la blancura almidonada de los manteles y el planchado para que lucieran los bordados y los deshilados, las grecas y la bainica. Lo de ella eran las planchas de hierro calentándose en el carbón que luego aplicaba a la tela húmeda. Recuerdo el vapor que salía de las telas y el olor a limpio, y ese orgullo de mi madre que me contaba cómo aquellos manteles arropaban la mesa larga del patriarca don Evaristo Madero, en aquellas comidas y cenas que daban él y su esposa con negociantes y políticos de México y de otros lados.

Así como me ve usted, con la piel apergaminada y las trenzas plateadas, yo era otra, una jovencita de ojos oscuros y pómulos salientes, pelo de brillo color de azabache. Tengo sangre tlaxcalteca, y algo de chichimeca, porque lo guerrera no se me quita. Me daba por pensar, cuando el joven Francisco empezó a armar alboroto en Parras y a querer bajarle los humos al general Díaz, que lo chichimeca lo traía él, por puro contagio de esta tierra seca de abrojos y cactáceas. A mí me toco cuidarlo cuando él y su hermano Gustavo eran niños. Yo era quien los llevaba a caminar por las lajas, yo quien los acompañaba a la alameda, yo quien en carreta tiraba hacia los viñedos, yo quien celebró ese tapiz de luces que se volvió la hacienda cuando don Evaristo trajo la electricidad al pueblo. Los niños abrían los ojos más grandes que yo, y el asombro de que la luz no fuera de velas y que durara toda la noche se nos quedaba todo el día en el cuerpo.

NIÑOS 2010
http://www.bicentenario.gob.mx/ninos2010/
http://www.bicentenario.gob.mx/ninos2010/blog/

Descarga el audiolibro en http://audiolibros.bicentenario.gob.mx/index.php?option=com_content&view=...

Portal de la Revolución Mexicana http://www.bicentenario.gob.mx/revolucion/

Category:

Education

Tags:

License:

Standard YouTube License

  • likes, 0 dislikes

Link to this comment:

Share to:
see all

All Comments (1)

Sign In or Sign Up now to post a comment!
  • muy malo

Loading...
Alert icon
0 / 00Unsaved Playlist Return to active list
    1. Your queue is empty. Add videos to your queue using this button:
      or sign in to load a different list.
    Loading...Loading...Saving...
    • Clear all videos from this list
    • Learn more