Cuentan que hubo presos de la cárcel de tus besos,
condenados a vivir comiendo restos de tus huesos.
Quítame la vida o sigue abriéndome la herida,
vamos al rincón donde mi orgullo se termina
Tus mentiras son cada día mas adictivas,
tus caricias son tan caras como la codicia
No me digas que no, no me lo pongas fácil.
No sigas por ahí que vas a encontrarme.
No juegues con fuego yo no soy uno de esos
que se deja la piel por besarte el cuello,
tú tienes esclavo yo no tengo dueño
pero déjame decirte otra vez que te quiero, sin ropa, con calma, despacio, sin pausa...
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