En la costa de Noruega, un buque de guerra de la URSS parece ignorar que la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría ya acabaron. Impasible, el crucero Múrmansk hace guardia ante la isla de Sørøya con sus cañones en alto, como si aún hubiese tropas nazis en el horizonte o un portaaviones estadounidense pudiese aparecer de un momento a otro.
Pero los únicos que se sienten amenazados por su presencia son los pacíficos habitantes de la zona, descendientes de quienes, irónicamente, salvaron sus vidas en 1945 gracias a la ciudad que da nombre al buque.
Lee la historia en: http://sovietrussia.es/el-acorazado-sovietico-que-sigue-dando-guerra/
Extracto subtitulado de un reportaje del canal ruso NTV emitido el 19/08/08
Interesante
Dracony345 1 week ago