Melena de mis enredones,
es una suerte que me conocieses
en esas condiciones
porque bebo por los codos.
Ya ahogo emociones,
solo el baso y su interior
me llevan al suelo como plomos,
(solo somos) acciones y pensamientos,
de nada me arrepiento.
Pronto en otro encontraras al viento
tiempo al tiempo, guardaré el recuerdo
en un rincón de mi corazón
y con razón diré que no perdí,
excepto el armazón de un hombre frío,
aquella presión se desvaneció,
me dejo vacío como un barco después de un naufragio,
(acepto) que no sirvió mi elogio,
que no fue correcto mi aspecto
y me escogió para pasar el rato
y a roto las ansias por el vidrio,
siempre tiene una sonrisa en la cara y la envidio
lo hace sin perder el equilibrio,
desde k me hirió no soy el mismo,
como un paisaje sirio.
Hoy amé, lo conté y lo olvide pensando,
Quedará en mi subconsciente,
ahora estoy en el vide vomitando,
miré hacia el suelo y vi que para ella solo soy un extraño
miré hacia el cielo y vi el techo de mi cuarto de baño.
No acostumbro a perder el tiempo en bobadas,
me quedé con su voz y la escucho entre mis arcadas.
¿Quien lucha por muchachas que son
las chachas de muchos muchachos
muy machos que tacho
y visten con Fluchos?
Te echo de menos cuanto más bebo
Nos conocemos, desde luego
solo que no me olvides te ruego.
Si algo suelo valorar, la amistad, sino hay palabras,
nos conocemos, tu sabes, yo se lo que labras.
Y en cuanto la puerta abras
sabemos no hacer los cabras.
Nada que decir, ya sabrás conectar nuestros chacras.
En fin, perfección en persona me hace reflexionar,
el pasado deja huella y ella lo hace fusionar.
Hoy amé, hoy pensé, ¿de ti que será?
Inocente espera del suspense de la soledad,
del que vendrá, de la tranquilidad del tantra
al tacto tanto contacto y tanta magia en el pacto
que imanta este polo.
Estamos lejos pero a la vez
el mismo símbolo,
paz y amor,
el clamor con el que descontrolo.
Por las ganas de pasar un rato alegre,
por las horas tempranas
de las que creo haber sacao mi fiebre
y podré decir que lo celebré
cuando mi estomago se sobre
que lo logré, porque nada vale el cobre,
me queedo con mi tor quemada,
la manada olvida,
solo animales buscan un guarida.
Solo quiero un trago de algo alcohólico.
Chillar a la luna y quedarme afónico,
sin buscar la lógica, ser yo sin tópicos,
vivir un mundo exótico, en el interior
sonar sinfónico, ando chulo, brusco,
soy un pedazo de pan
duro el currusco,
si me aburro malta y lúpulo,
se donde esta mi circulo,
antes de dudar, veré la respuesta en su paladar
que yo he de avalar.
Pa lavar mi nombre algo de romero y de doble cero
solo son leyendas que corroboran que soy de acero,
Quiero que sepan que soy sincero
y por eso asusto,
que nunca haré por dar el gusto.
Creo en el amor
y creo que no hay un dolor mejor,
sabor a rencor en un rincón lo guardo.
Soy poeta de aguas turbias,
pirata por penurias
y hoy confío en encontrarlo
y se me hace largo.
Sentí un estacazo,
un ángel al acecho
y salió hasta escrito
pero esquito que a gritado desecho.
Tanto encanto en su cuerpo esculpido,
Canto cuanto mas está mi vientre tupido,
algo me puede, hay algo que me acerca
La demanda no corresponde a la oferta,
desde que los buitres dieron mi alma por muerta,
si no está detrás, no hay mas puertas abiertas.
Veo pasar las horas
con demora y sin prisa,
se que el tiempo me adora
aunque a veces me hechiza.
Se lo que quiero y por ello sudo tinta,
a cambiao mi perspectiva
ya pienso en mi cripta.
Queriendo seguir oyendo el tic-tac de un reloj,
en boca de una ninfa un adiós,
que tiren mi cenizas de lo alto del perdón,
que vuela en un molino los engranajes de mi corazón.
Si es a su lado un metal pesado mi pasión,
en su pelo rizado me lío y escapo a la razón,
envuelvo su silueta con mi mirada,
vuelvo a dar vuelta por donde su perfume nada.
Hace de reforzar el drama,
me voy a esposar a su cama,
reposar en su ventana,
desglosar, su posar que a mi pesar
mi herida inflama,
derramar mi parte humana en su mano
que emana calor,
volar con su olor, devorar su color
coronar mi sudor, corretear sin pudor
prolongar su sabor, y su sonrisa va a mi alrededor.
No hay nada que someta semejante esplendor...