Desde lo profundo del océano atlántico, la tortuga marina más grande del mundo, trajo la paz a las comunidades de Acandí y de Caleta, divididas unas a favor de la conservación de esta especie en vía de extinción, y otras por la apremiante necesidad de comerse sus huevos y no morir de hambre cercados por la guerra en las selvas del Chocó.
Biólogos, científicos, nativos y extranjeros se unieron alrededor del bullerengue y la fiesta de la conservación de la tortuga Caná, un espectáculo reservado a 17 playas en todo el mundo, que tienen el privilegio de ver desovar, cuidar y contemplar el misterioso nacimiento de una de las especies más antiguas del planeta.
Que hermoso! 30 anos que no voy pa Acandi i turbo.. Tears are falling from my eyes!
juan58102 2 months ago
verlas me cambió la vida
DianaEcheverri 4 months ago