Imagínate que tienes que hablar con un doctor, tres veces a la semana, sobre lo que has hecho, lo que has pensado y lo que has soñado. Imagínate que llevas años hablando con este doctor, quien jamás ha faltado a la cita ni por lluvia ni por hemorroides. Imagínate que vives encerrado y nunca tienes nada que hacer, ni que pensar, ni que soñar. Pero debes hablar de algo, no te permiten hacer silencio. Tú dirás: "es imposible, Xavi, nadie podría hablar tanto". Pues no, no es imposible.
Link to this comment:
All Comments (0)