Activistas de Greenpeace han accedido a las instalaciones de la empresa armamentística Expal para denunciar que esta empresa fabrica bombas de racimo y reclamar su prohibición total. Los activistas han reclamado una reunión con los responsables de la empresa para expresarles su posición con respecto a este tipo de arma y hacerles entrega de la copia de una prótesis y de un vídeo con un testimonio recogido en Camboya en el que una víctima de este armamento se dirige directamente a ellos.
Excelente testimonio, ojalá hiciera impacto en quien debe hacerlo.
AnaMariaMeldelen 3 years ago 4
Gracias por la acción.
En este mundo en el que la única ley es la del beneificio privado de unos pocos, hay ejecutivos que vuelven a sus chalés en las afueras cada noche, en coches lujosos que pagan fabricando minas y bombas de racimo.
El sufrimiento de la mayoría de la humanidad no es una catástrofe natural, tiene culpables con nombre y apellidos.
autonomx 3 years ago 4