Una presentación abrazo. Abrazo a Mario Benedetti, abrazo a su humanidad y a sus sueños, un abrazo con tanta gente.
Un abrazo al escritor enamorado de sus personajes, enamorado de la gente, enamorado de la vida.
Un abrazo al uruguayo de nacionalidad, que lo fuera hasta el último momento; al latinoamericano, al vagabundo con tantas llaves, en Argentina, en Perú, en Cuba, en España, en toda América; al soñador sin banderas, al que supo hablar sereno con sus amigos y denunciar tajante la injusticia en cualquier parte.
Todo nació de mis ganas de estar allí, de darle el útimo abrazo a Mario Benedetti. Pero mientras pensaba en las imágenes (la mayoría son del Uruguay, que ya he usado en otras presentaciones), a medida que iba organizando mis sentimientos, me di cuenta que el título "Un abrazo, Mario" adquiría una nueva resonancia. Porque no era mi abrazo, era un abrazo de tantos, y porque era el abrazo de Mario Benedetti a sus amigos. Y pensando en esta nueva resonancia, no supe qué hacer. La dificultad no fue mi nudo en la garganta, sino los tantos nudos, los tantos amigos de Benedetti que compartieron sus sueños.
Primera parte - Sonata para adiós y flauta.
Era una dificultad que seguramente no podía superar; seguramente habría habido abrazos y amigos sin mencionar, y me di cuenta que éste era un defecto grave. Al final opté por lo que una vez dijera Eduardo Galeano, no quiero palabrear lo sagrado, y le pedí a Viglietti que cantara en nombre del pueblo uruguayo, a Mercedes Sosa que lo hiciera en nombre de América Latina y a Tania Libertad que lo hiciera vagabundeando codo a codo por el mundo, como había hecho Mario Benedetti.
Las poesías "Te quiero" y "No te salves" me parecían indicios claros del sentir de Benedetti y de nuestros sueños, y la "Sonata para adiós y flauta" se la quise devolver como último saludo, como su último abrazo.
Y ¿por qué Circe Maia, por qué los desaparecidos?
Y ¿por qué Federico García Lorca, por qué Antonio Machado y Miguel Hernández que hace tanto que han muerto?
Porque seguramente todos ellos eran sus amigos, los de siempre y los de ayer, los de España y los de Casa de las Américas, sus desaparecidos del Uruguay o los también suyos de las Madres de Plaza de Mayo de la Argentina, porque seguramente todos ellos querían darle el último abrazo, porque seguramente los que no podían estar estuvieron, están;
porque seguramente sigue el caminar, aunque abrazando flotemos como corchos en el agua.
Segunda parte - Melancólico.
En la segunda parte intenté con imágenes resumir todo esto, con los mismos defectos que ya he dicho. En esta parte conclusiva me escondí entre tanta gente que estaba allí para el último abrazo, dejando que la Orquesta Filarmónica de Montevideo se encargara de una cosa para mí demasiado grande.
Primera parte - Música (fragmentos) e intérpretes:
El vals de la duna, Otra voz canta, por Daniel Viglietti
Te quiero (poesía de Mario Benedetti), por Tania Libertad
Canción con todos, por Mercedes Sosa
Primera parte - Audio - Poesías recitadas por Mario Benedetti:
No te salves
Sonata para adiós y flauta
Segunda parte - Música:
Melancólico, por la Orquesta Filarmónica de Montevideo
Nota: Mario Benedetti no cantaba para no provocar temporales (no se dio cuenta que igual los provocaba), prefirió que sus obras las cantaran artistas como Nacha Guevara, Luis Pastor, Joan Manuel Serrat, Rosa León, Tania Libertad.
Segunda parte - Texto de las poesías de Mario Benedetti:
Te quiero
No te salves
Sonata para adiós y flauta
extraño sentimiento de soledad , buen video
tonnybad 1 year ago
@tonnybad
Tu comentario me llevó a que volviera a mirar este video, después de un tiempo que no lo hacía. Y es cierto, creo que se percibe claro un sentimiento de soledad, que experimenté nuevamente cuando volví a mirarlo. Lo único que me permitiría decirte es que no es un sentimiento extraño, es simplemente el sentimiento de haber perdido un amigo, junto al que has caminado y junto a quien sigo caminando.
Un abrazo,
Héctor
hectortierno 1 year ago