Los niños y los jóvenes o la sonrisa de Dios en la tierra. Son las muestras de un Dios que siguen creyendo en el hombre, que sigue creyendo en una humanidad nueva, en una humanidad distinta, en una humanidad mejor y nos involucra a nosotros, a los maestros en esa tarea, en esa tarea de crear ese mundo; pero para eso somos guerreros, guerreros preparados para enfrentar todas las cosas que nos vengan encima. Guerreros capaces de superar una y otra vez el cansancio, el desaliento. Guerreros capaces de lanzar el alarido para animar a todos los demás a volver empezar, a recuperar las fuerzas y enfrentar a una vez más, otra vez ; así hasta que la muerte nos sorprenda en ese esfuerzo para hacer, para construir una sociedad mejor, un mundo mejor, un país mejor, una ciudad mejor, una juventud mejor, ese cuidado que debemos tener para que nuestra alma jamás se llene de oscuridad, para que jamás el rencor, para que jamás el odio, para que jamás las bajas pasiones se apodera de nosotros mismos
Un mensaje de mucho contenido, digno de un excelente orador.
Felicitaciones
antoin02 2 years ago