El 20 de marzo de 1599, las autoridades del Cabildo le donaron a la Orden Jesuita la manzana destinada originalmente a las monjas, para levantar allí su casa.
Años antes, en los mismos terrenos, los franciscanos habían erigido, con el esfuerzo de todos los pobladores, una ermita.
Por entonces, y según algunos relatos de la época, Córdoba albergaba a unos trescientos vecinos y alrededor de diez mil indígenas.
Así, el padre Rector Juan Romero tomó posesión de la actual Manzana Jesuítica, situada entre las calles Obispo Trejo, Duarte y Quirós, Caseros y la avenida Vélez Sársfield, en la que se emplazaba sólo la ermita que figuraba en la escritura de donación.
A partir de allí, los jesuitas iniciaron una rápida y prolífica labor, estableciendo en el lugar la Iglesia de la Compañía (junto a la Capilla Doméstica), el Colegio Monserrat y la Universidad (con su Museo y Biblioteca Jesuítica).
excelentes fotos!!!!
procor100 1 year ago