Don Cafasso "va a las cárceles a consolar a los detenidos (...) Un día invita a Don Bosco a que le acompañe. Los oscuros corredores, las paredes ennegrecidas y húmedas, el aspecto triste y escucálido de los presos, le turban profundamente. Siente repugnancia y y experimenta la sensación de ahogo. Pero lo que le duele enormemente es ver que hay muchachos detrás de los barrotes. Esccribe: 'Me horroricé al contemplar aquella cantidad de muchachos, de los doce a los dieciocho años, sanos y robustos, de ingenio despierto, que estaban allí ociosos, picados por los insectos, y faltos en absoluto del alimento espititual y material".
(Teresio Bosco, "Una biografía nueva Don Bosco")
Link to this comment:
All Comments (0)