Imágenes desde la voz de la Catedral de Guadix. El viento dificulto la audición, pero el espectáculo completamente embriagador. Si el atardecer de Guadix hace derramarse el alma vertiendo oleadas de éxtasis, desde el campanario es simplemente portentoso. Torcuato y Juan Carlos se entregaron plenamente, el resto simplemente nos embelesamos.
Imágenes desde la voz de la Catedral de Guadix. El viento dificulto la audición, pero el espectáculo completamente embriagador. Si el atardecer de Guadix hace derramarse el alma vertiendo oleadas de éxtasis, desde el campanario es simplemente portentoso. Torcuato y Juan Carlos se entregaron plenamente, el resto simplemente nos embelesamos.
Imágenes desde la voz de la Catedral de Guadix. El viento dificulto la audición, pero el espectáculo completamente embriagador. Si el atardecer de Guadix hace derramarse el alma vertiendo oleadas de éxtasis, desde el campanario es simplemente portentoso. Torcuato y Juan Carlos se entregaron plenamente, el resto simplemente nos embelesamos.
Khortes 2 years ago