Agustin expone una palabra que golpea la piedra y desgaja la nieve de los tejados. Palabra que hermana, que pregunta, que espera al lector, no va por delante de él, sino al paso o quizá descompasadamente, unos metros atrás, recogiendo lo poco que amamabamos y nos ama, esas trizas, trozos, harapos de existencia, que son todo nuestro don.
Agustin expone una palabra que golpea la piedra y desgaja la nieve de los tejados. Palabra que hermana, que pregunta, que espera al lector, no va por delante de él, sino al paso o quizá descompasadamente, unos metros atrás, recogiendo lo poco que amamabamos y nos ama, esas trizas, trozos, harapos de existencia, que son todo nuestro don.
Poesía que hermosea para hermanar,
en el ritmo inaudito de su mirada profunda
y complice.
Un abrazo grande,
Viktor
VIKTORGOMEZFERRER 2 years ago