Alert icon
We're changing our privacy policy. This stuff matters.  Learn more  Dismiss

Asistir preparado

Loading...

Sign in or sign up now!
2,994
Loading...
Alert icon
Sign in or sign up now!
Alert icon

Uploaded by on Nov 19, 2008

A una cita con la belleza hay que asistir preparado. Uno no puede presentarse allí como si cualquier cosa porque lo bello es muy caprichoso como una pompa de jabón puede explotar en cualquier momento sin que sepamos porqué. Un paseo por los campos Elíseos de París, por ejemplo, se convierte en algo horrible si se hace con una piedra en un zapato. Incluso la majestuosa belleza de Santa Sofía de Constantinopla puede desvanecerse en un instante por una simple jaqueca del que la mira. Lo duro es que nadie sabe como hay que prepararse para la belleza. Lo único que podemos hacer es desear que cuando ella aparezca, nos pille preparados.

En el pueblo de Banjarmasin flota una de las cosas más bellas del mundo. Es un mercado de abastos. Y el azar hizo que los cinco llegáramos preparados. Fue después de varios días muy acelerados surcando el río Mahakan, arriba y abajo, en lanchas motoras ruidosas como vespas de agua. Después de varias noches durmiendo en una barcaza al compás de un motor de cuarto tiempos en barco que no descansaba jamás. Después de correr en aeropuertos para llegar a tiempo al despegue de avionetas con tos. Después de pasar por la frenética Yakarta.

Ese día hubo que madrugar. A las seis de la mañana todas las mujeres del pueblo llenan sus canoas de frutas, cereales peces y colores y salen al río a vender. Se forma una especie de sopa de barcas, mercancía y señoras con sombrero. Unas abordan a otras con suavidad y todo parece una pista de coches de choque absolutamente superpoblada.

Materiales, olores, colores y sonidos nunca vistos flotando con el ritmo tranquilo del río y de la mañana.

Las barcas de madera áspera y despintada llevan cada una un tripulante con su carga exótica, colorista y en equilibrio. A veces llevan fruta y sobre una barquichuela humilde como una cáscara de pipa se iza una estrecha, vistosa y altísima montaña de albaricoques colorados como el sol de la tarde. A veces llevan cestos de legumbres, o canastos con hortalizas, o simplemente llevan plantas de colores que no has visto nunca y que no sabes si son para comer, para oler, para curar o para pintar las casas.

Es un desafío constante a la lógica. ¿Cómo han podido construir esa torre de piñas y manzanas? ¿Porqué se tambalea y no se cae? ¿cómo han podido subirlo a una barquita mas estrecha que la base de la torre? ¿y como es posible que eso flote? Es la sensación de ver a un ciclista cargando un piano a la espalda como si fuera una hormiga.

Iván está fascinado por el sonido sordo, pardo y seco de las bracas golpeando las unas contra las otras al ritmo del río. De fondo las voces de los comerciante, sus risas, la charla Suenan dos cocos que pasan de una barca a otra y hay un racimo de plátanos del tamaño de un sillón orejero que se huele desde nuestro barco.

Luis y Arturo apuntan en sus libretas. Seguramente se hayan metido en un lío intentando describir el olor de los plátanos y de las naranjas verdes.

Marta habla con nuestro guía y quiere saberlo todo sobre lo que tenemos delante. Y Ricardo busca un ángulo con la cámara. Todos queremos lo mismo, agarrar ese momento.

Category:

People & Blogs

Tags:

License:

Standard YouTube License

Link to this comment:

Share to:
see all

All Comments (1)

Sign In or Sign Up now to post a comment!
  • que hermoso video, es verdad la belleza de la vida llega cuando uno menos lo espera, y no esta en el dinero muchas veces sino en las simplezas, de este precioso paisaje. esa gente se muere de tristeza si vive otro estilo de vida. sigue subiendo videos asi . at. magdiel

Loading...

0 / 00Unsaved Playlist Return to active list
    1. Your queue is empty. Add videos to your queue using this button:
      or sign in to load a different list.
    Loading...Loading...Saving...
    • Clear all videos from this list
    • Learn more