El Jamming Poético nació a partir de la invitación que el Ateneo hiciera a un grupo de poetas a leer en su terraza con café y vista.
En un Jamming se leen en voz alta principalmente textos poéticos, tomando cada vez como trampolín y alas al texto precedente. El agua invita al nadador, el nadador al sueño, el sueño al pájaro, el pájaro al nido, el nido al hijo, el hijo al parque, el parque al sube y baja, el sube y baja a la vida misma. La vida a la maternidad, la maternidad al agua. Y así. Asistir a un jamming es aceptar la invitación a lo incierto. Nadie sabe lo que viene, ni quien recita ni quien escucha. En nuestro jamming poético, lector y público se funden, pues quien lee es espectador del otro lector y es también espectador de sí mismo pues no sabe sino hasta el último momento qué cosa leerá, recitará, recordará a partir de lo que previamente fue recitado, leído, recordado y que lleva en una carpeta de trabajo dispuesto a leer.
No se trata de improvisación poética, es contrapunto a partir del trabajo (muchas veces proveniente de libros ya publicados) de cada quien.
Me encantaría estar en uno. Debe ser grato formar parte de ése contrapunto.
aprendizmisterios4 6 months ago