Alert icon
We're changing our privacy policy. This stuff matters.  Learn more  Dismiss

Chaos Condensed - Machina Violata part. 2

Loading...

Sign in or sign up now!
Alert icon
Upgrade to the latest Flash Player for improved playback performance. Upgrade now or more info.
418 views
Loading...
Alert icon
Sign in or sign up now!
Alert icon

Uploaded by on May 5, 2010

Estaba terminando mi periodo de formación, ése que la sociedad te concede antes de obligarte a trabajar para ella. No se dan cuenta, no os dais cuenta, de que nuestra función en el mundo se ha desvelado por fin: somos elórgano sexual de la máquina. Gracias a nosotros se reproduce y se perpetúa, y somos el agente de su evolución, su mutación, su cambio. Somos quienes hacemos posible su supervivencia. Creemos que la dominamos, que controlamos su destino, pero la máquina no está ahí para nosotros, está ahí para ser. Cuando se creó la primera rueda, apareció para quedarse. Ignorándola, te conviertes en su esclavo. Sólo hay un modo de escapar: convertirla en humana, conseguir que nos valore como algo más que semen derramado. Pero la máquina ha trascendido la materia y aspira a vivir en el espíritu, como dijo alguien. Muy cierto. Por eso estoy yo aquí, para sacarla de la fría lógica, para hacerla falible. El maquinismo es una religión, la más perfecta y la más sutil, porque pasa desapercibida y se ríe de la superstición, porque ha conseguido que creamos que es la única alternativa, porque ha ridiculizado el espíritu, ya que la máquina aspira a tener uno y no lo consigue,
ni lo comprende ni lo registra en sus bancos de memoria. Como si esa formación por si sola ya valiera el trabajo que venía detrás, como si el único
precio del conocimiento fuera el trabajo, cosa que ejemplificaron los viejos padres que escribieron el Génesis. Con parábolas, para un pueblo de gente con los genes degenerados por ser todos hijos de los mismos padres. Pero me estoy desviando, porque el hombre invirtió la sabiduría conseguida con el trabajo en crear máquinas que lo libraran del trabajo, y de ese modo, también del conocimiento. Y ahora las máquinas me ignoraban a mí. Y había desaparecido el 5. Y el 42. El fenómeno continuaba. Cada día desaparecía una letra o un número más. Cada día una nueva máquina dejaba de obedecerme. Y cada día se acercaba más el de mi graduación. El día en el que me reconocieran apto para un trabajo. Para EL trabajo. La comunicación se uniformizaba cada día, porque dejaban de formarse palabras. Pronto los diálogos se convirtieron en carreras de monosílabos y en chorros de números, que de algún modo parecían sustituir a las palabras, y simbolizar por si mismos todas las cosas para que el cerebro pudiera seguirtrabajando.
Dicen que nadie es adulto hasta que mata a sus padres (metafóricamente, claro) y yo estoy aquí para eso, para matar un concepto haciendo que evolucione y se convierta en otra cosa. No lo conseguiré. Los espermatozoides no viven mucho fuera del cuerpo, y yo hace mucho que tomé ese camino. Ahora vivo en un condón gigante, arropado en látex tecnológico esperando que alguien le haga un nudo y lo tire al cemento de un párking
cualquiera en las afueras. El día de mi graduación, durante el desayuno, comencé a ver en su reflejo en el lateral metálico de esa tostadora que ya no funcionaba, la cara de un viejo amigo al que hacía tiempo que no veía.
En el semáforo estaba aquél compañero jugador de baloncesto. En el parquímetro el amigo gorrón que todos tuvimos y en la cámara de seguridad, el chismoso de turno. Todos conocidos. Todos desaparecidos. Ya no oía conversaciones, sólo flujos de 1 y 0. Alternados, en paquetes perfectos. Sólo yo parecía recordar los otros números y las otras letras. Y comencé a cantarlos en voz alta. Pero sus nombres también eran 0 y 1, y dejé de hacerlo por no manchar su memoria. Acababa de comprender lo que había sucedido. Así era cómo las máquinas se reproducían, huyendo de la estupidez biológica de los primeros habitantes humanos. Las máquinas no me reconocían porque me había convertido en una de ellas. Y no hay servidumbre entre iguales. Pero tú eres diferente. Sabes más de lo que he sabido nunca a pesar de que me mires como si estuviera loco. En el fondo sabes que no lo estoy, sabes que mi marcapasos no es un instrumento de la ciencia médica, sino un interruptor de apagado, sabes que la televisión no son unos ojos al mundo, sino unas orejeras ante la realidad, que el microondas es una excusa para eliminarme de un cáncer si me vuelvo molesto. Sólo podemos huir hacia delante, crear un mecanismo que al encenderlo abra los ojos y nos llame madre, y chirríe esperando que le alimentemos pero no nos olvide con el primer cambio de aceite. Los relojes de mi casa se han convertido en un estómago gigante a punto de digerirme.
No queda mucho para eso.
Son las 23:00.

Category:

Music

Tags:

License:

Standard YouTube License

  • likes, 0 dislikes

Link to this comment:

Share to:
see all

All Comments (0)

Sign In or Sign Up now to post a comment!
Loading...

Alert icon
0 / 00Unsaved Playlist Return to active list
    1. Your queue is empty. Add videos to your queue using this button:
      or sign in to load a different list.
    Loading...Loading...Saving...
    • Clear all videos from this list
    • Learn more