Hoy, en el año 2008, nadie duda del hecho de que los argumentos utilizados por el famoso "Trío de las Azores" para justificar la invasión de una nación soberana, provocando una guerra cruenta, con decenas de miles de víctimas, eran todos mentira, salvo la existencia de un dictador convenientemente engordado a tiempo por los Estados Unidos, quienes usaron al mismo como "tonto útil" en el pasado, evitando la más mínima condena de sus salvajadas, hasta que dejó de servirles, momento en el que decidieron acabar con él.
Hoy nadie se cree que Irak en el año 2003 fuese un santuario del terrorismo islamista, nadie cree que Irak tuviese armas de destrucción masiva, nadie cree ninguno de los argumentos creados "ad-hoc", por los asesores de los gobiernos y entidades que apoyaron sin fisuras la guerra, un conflicto ruinoso para los EEUU, Reino Unido y el resto del mundo.
A pesar de ello, algunos de esos dirigentes, lejos reconocer su error que acarreó gravísimas consecuencias humanitarias, prefieren mantener su sucio y manipulador argumentario, mirando para otro lado, a la vez que se tapan la nariz para que el olor de los cuerpos putrefactos de tantas decenas de miles de víctimas de una guerra ilegal, injusta y basada en la mentira, no les moleste.
A pesar de ello se atreven a afirmar que la actual situación en Irak, no es idílica pero si es buena, que en un país en el que se respira libertad, con una situación general muy positiva.
Seguramente si esas mismas palabras se las dijeran a los que cada día sufren el azote de un terrorismo inexistente hace cinco años, sufren la violencia del "fuego amigo", sufren las carencias propias de un estado de guerra y, además, les dejaran derecho a réplica, su visión de la realidad, muy distorsionada por el efecto de la mentira, cambiaría y les llevaría a pedir perdón por tantas mentiras y tantas muertes sin justificación, en nombre de una supuesta lucha por la libertad que disfrazaba un verdadero objetivo económico y de dominación de materias primas esenciales.
En los Estados Unidos, siguiendo la conocida "doctrina del shock", el pueblo ha apoyado a sus gobernantes en unas políticas perniciosas para sus propios intereses, recortando libertades y provocando guerras que han supuesto miles de bajas. Esa misma doctrina es la que trató de utilizar Aznar en España para justificar su apoyo y participación en la guerra, pero faltaba un elemento esencial, cual es la catástrofe real o inducida que provocara ese necesario estado de shock en la población.
DeCir uNa VerDaD eN eSTe MuNDo De MeNTiRaS, eS FoRMaR uNa ReVoLuCioN!!
Que ViVa La ReVoLuCioN !!!!!!
JuazzRemazz 7 months ago