El desfiladero deja de serlo a la altura del teatro. En la montaña opuesta aparecen unos inmensos enterramientos colectivos, los más grandes de Petra, denominados tumbas reales.
Es especialmente destacable la Tumba de la Urna, donde se guardaron los restos del rey nabateo Maluchos II, con una gran terraza abierta y columnatas en torno a ella, y un gran interior de paredes rectilíneas y gran capacidad (18 por 20 metros).
Esta tumba tuvo utilización civil en tiempos romanos y fue catedral bizantina más tarde. En el fondo tiene, para la función religiosa, tres pequeñas cámaras abiertas.
Otras tumbas son las de La Seda, interesante por sus coloraciones; La Corintia, muy deteriorada, pero de una estructura similar a la del tesoro, y la monumental tumba del Palacio, de inmensa fachada.
Junto con el Khazneh es uno de los monumentos más importantes y mejor conservados de Petra, aunque es mucho más grande que la Tesorería.
Se le llama monasterio debido a unas cruces que se encontraron talladas en las paredes interiores, lo que sugiere que haya sido usado como una iglesia bizantina.
Posiblemente dedicado al Rey Obodas, mide 45 de alto por 50 de ancho.
[ Cerrar esta ventana ]
Link to this comment:
All Comments (0)