La banda de viento que se conoce hoy, data desde mediados del 1800, cuando las comunidades de México trataron de imitar las bandas militares que acompañaron el corto reinado de Maximiliano. Tanto Benito Juárez como Porfírio Díaz comisionaron la creación de bandas similares en su natal Oaxaca. La popularidad de estos ensambles se hizo evidente hasta el siglo 20 después de la revolución, cuando las autoridades locales formaron bandas dominicales con los músicos militares como entretenimiento en los kioskos centrales. Las primeras bandas de viento aparecieron en los estados de Oaxaca y Morelos, seguidos inmediatamente por todos los estados centrales y luego del sur. Hoy se encuentran también en comunidades indígenas rurales. Con variantes casi nulas: La banda de Tlayacapan, Morelos, La de Costa Chica en Oaxaca y Guerrero, El Tamborazo Zacatecano, Las orquestas de Tehuantepec y Yucatán y la madre de todas: La Banda Sinaloense, comparten la misma historia. La instrumentación y el estílo musical se determinan por la región a la que pertencen. Por ejemplo: El Tamborazo Zacatecano se diferencía de la banda Sinaloense en número de músicos y en que el tamborazo no lleva tuba como bajo, sino la tambora. Mientras que en la Sinaloense la tuba es el alma de la banda. La razón por que la banda se asocia tanto mas con Sinaloa se debe a que en los 40 Don Crúz Lizarraga llevó su archi-famosa Banda Sinaloense del Recodo a los estudios de grabación, obteniendo instantánea fama inmortal. El repertorio de sus primeras grabaciones se componía de sones, jarabes y música rural de todas partes. Mas el estílo se perfiló como Sinaloense desde entonces (No hay que llegar primero, pero hay que saber llegar). Las bandas de hoy incluyen todo tipo de música, hasta rítmos extranjeros y una resurgencia en los 90 de la banda trajo al son (Bajo el nombre de "Quebradita") como gusto bailable de la juventud.
QUE PUTO LOS BEATLES NO SE MUEREN NUNCA
ReyCobras 3 years ago 7