El pasado 19 de septiembre desafortunadamente sólo se pudieron rescatar dos árboles, cuando se perdieron tantos. Alrededor de treinta arboles fueron asesinados injustificadamente, aproximadamente del mismo tamaño de los ficus que fueron recatados por la comunidad. El municipio dio la justificación banal y simplona, para esto no hay ningún otro adjetivo, de que no tenían ningún lugar para trasplantarlos. La pregunta que discurre es ¿habrá hecho el Municipio algún esfuerzo para buscar lugar para éstos?, cuando en la Universidad de Puerto Rico, como uno de tantos ejemplos, se necesitan árboles para reforestar áreas. ¿Si no hubiese actuado la comunidad, cual hubiese sido el destino de estos árboles? Con un mínimo de diligencia y coordinación de parte del Municipio, varios árboles hubiesen sido rescatados. Esto debe servir al Municipio como lección sobre la importancia de la participación comunitaria en la toma de decisiones para el futuro plan de desarrollo Río 2012.
Link to this comment:
All Comments (0)