antes de los surrealistas estaba arcimboldo parado en una foresta oscura y densa. una foresta de simbolos inquietantes que martillaban con constancia la realidad.
Mira la manzana, mira el melocotón
como se me ofrecen en ambas mejillas
redondos y llenos de vida
Fijate en mis ojos
de color cereza uno
el otro de color de mora.
No te dejes engañar, es mi cara.
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