La novia llevó el pelo suelto y un vestido diseñado por Sarah Burton, directora creativa de la firma Alexander McQueen, el fallecido diseñador británico. De color marfil, el vestido contaba con unas ceñidas mangas largas con abundante encaje, un ligero escote en forma de 'V', una falda en forma de flor abierta y una cola bastante modesta para una boda real, de apenas dos metros y 70 centímetros.
Link to this comment:
All Comments (0)