Suena una voz...
es imperativo dejar de soñar,
hay que salir
con sueño en los ojos
a trabajar.
¿Qué toca hacer hoy?
Agachar la cabeza
limpiando zapatos,
sacando lustre a las huellas
de esta justa sociedad...
o quizá sentarse
en el suelo de alguna esquina,
intentando hacer música
de mi cruel realidad,
o vender cuatro flores
mientras todos me miran
sin pararse a ayudar...
o subirme a un capó
con agua y jabón,
mendigando un cristal...
¿Qué día es hoy?
Mis semanas no son
como las de los demás,
mis días son un poco
manos gastadas,
llanto escondido,
frío en la piel o calor de más,
hambre de caricias
y hambre de pan,
horas sucesivas
con la única ilusión
de ese momento de poder jugar.
¿Cuándo juego?
Cuando los párpados ceden
al oscuro silencio
de la noche de verdad...
¿Cuándo estudio?
Cuando amanece de nuevo
abro el libro de la Vida
en el colegio de la soledad...
Tengo seis años,
por si te interesa,
pero ya soy un hombre
sin barba ni edad,
mi esperanza la arrulla
el verso de esta amiga
que, sin conocerme,
alza la palabra que no puedo hablar...
Todos los derechos reservados
Celsa Barja © 2010
Link to this comment:
All Comments (0)