Somos la resultante de una gran cadena
formada por aquellos que nos precedieron,
a ellos mi eterno agradecimiento...
En algún instante empezó todo, sin darme cuenta estaba convirtiéndome en una especie de guardián de nuestros fantasmas; aquellos que están presente en las plazas, el mercado, en las avenidas viejas, en los adoquines faltantes , en los rieles de los tranvías tapados por el asfalto, en las palmeras de la plaza, en las piletas de mármol, en los castaños de la Avenida Collín, en el ruido tranquilo del paso de las carretas, en el bullicio juvenil de la Quinta Agrícola y los ignorados de esa noche de verano cuando la tierra tembló.
Hoy he vuelto y camino al encuentro de Chillán, a veces el miedo de no encontrarme gravitó en que caminara muy despacio, como no queriendo ahuyentar nada, y volver a reconocerme en la mirada de mi madre, en los recuerdos de mis abuelos, y aquellos tesoros narrativos que atesoraba desde niño. Todo estaba ahí, y empezé a hojear lentamente mi historia y reconocerme en los detalles que la memoria conserva y caminar silencioso. En esa búsqueda de ignorados rastros y en el sondeo de calles y pasajes en los barrios de Chillán, empecé un viaje hacia atrás, un regreso hacia lo profundo, saboreando los contornos que las sombras murmuran. Búsqueda que comparto a través de estos recuerdos prestados de aquellas miradas anónimas que quedaron graficadas por siempre a través del papel añoso y olvidado.
Los recuerdos y estos fragmentos iconográficos, son huellas que nos dejaron, de tal manera que al regresar sepamos dónde quedamos. Por lo tanto, debemos ver aquellos recuerdos no como una reliquia del pasado, sino como catalizadora de futuro y mi reto es muy sencillo y a la vez complejo; es el de obligarlos a recordar e incorporar en nuestro imaginario aquellos recuerdos de un Chillán que ya no existe; para dar con ese empeño he investigado, documentado, rescatado e intervenido un valioso material y el resultado es un paseo por nuestra historia.
Los invito a esta cuatro veces centenaria ciudad con intención de hacer memoria y poner en conversación el arraigo a la tierra, a lo nuestro; agradezco al mismo tiempo a las diferentes familias de Chillán (1) por la capacidad de desapego con sus recuerdos que hacen posible esta y futuras publicaciónes.
"Nuestros recuerdos son un pretexto, una excusa para viajar al encuentro de lo que somos." (Máximo Beltrán)
INVITADOS
La identidad urbana de Chillán ...a modo de Prólogo
(Marco Aurelio Reyes Coca)
Patrimonio -- Identidad -- Pertenencia
(Patricia Orellana Cea)
Espejos con memoria. La fotografía del Chillán de ayer.
(Ramón Bastías Sandoval)
Arquitectura Moderna en Chillán y la recuperación del legado histórico.
(Rodrigo Guíñez Contreras)
Chillán, desde el Espíritu.
(Guillermo Sepúlveda Castro)
"Los recuerdos y estos fragmentos iconográficos, son huellas que nos dejaron, de tal manera que al regresar sepamos dónde quedamos"
"Nuestros recuerdos son un pretexto, una excusa para viajar al encuentro de lo que somos." ....
frase geniales!!
amnesiaautoinducida 6 months ago