LOS PILARES DEL JARIPEO RANCHERO / SIERRA NORTE.
Hombres hay (imprudentes o temerarios) que montan para emocionar a las mujeres, la novia, la amiga o para atraer la mirada de las mujeres solteras o casaderas y una que otra viuda o casada sin marido al alcance desde luego, estos jinetes por querer apantallar caerán irremediablemente entre las patas del toro, para deleite del público, delirio de las damas y angustia de sus familiares.
Jinetes hay que parece que nacieron pegados o clavados al toro, el secreto está en afirmar las piernas sobre el ceñidor que sirve para ajustar los pies y este impulso resta algo de movilidad al toro, es la maña que se adquiere con la experiencia y eso le permite al montador hacer alardes, como el gesto de alzar los brazos, recostarse sobre el toro o en algún momento ponerse en posición horizontal, manteniendo la seguridad de la monta con la presión de las piernas.
lastima que ya no estoy de acuerdo con este maltrato hacia los animales.
timoteo601 1 month ago