Desde las horas de mi infancia,
yo nunca fui como los otros;
no vi jamás como otros vieron,
no adoré ni odié como todos.
En la fuente común, yo nunca
bebí mis penas ni mis gozos;
y soñé siempre sueños míos,
y cuando amé, lo amé yo solo.
Pues ya en mi infancia -en esa hora
del destino tormentoso-,
De cada Ser: -de cada abismo
que el Bien y el Mal lleva en su fondo,
surgió ante mí -surge el Misterio,
que embruja el alma silencioso:
Surgió del torrente o la fuente,
del quiet monte y mar sonoro,
del lento sol que esclarecía
los áures tintes del otoño,
del relámpago que incendiaba
sobre mi frente cielos lóbregos,
del trueno bronco y la tormenta-
o de la nube que allá en lo hondo
de un claro Cielo, perfilaba
quizá un Demonio ante mis ojos.
Fan-freakin'-tastic! Muchas gracias por ese poema, que no conocía. Me gusta mucho cómo pronuncias el Castellano. ¡Saludos desde México!
anasaziwarrior 1 month ago
Pero como nunca contestasteis, ya no segui buscando tu poema en los cuchucientos mil palmos de este Planeta.
vladi98mb 1 month ago