El rito comienza con la muerte del alimento.El alimento es ahora instrumento del arte. El arte es esotérico por definición; o sea, exclusivo para los iniciados. Las croissants representan los opuestos: día y noche, hombre y mujer, perro y gato cósmico. Uniendo las croissants accedemos al tercer ojo. Ese tercer ojo contiene la pupila roja. El rojo es el color del incubismo. Roja la trenza de Odín, roja la mirada del ruso conquistador. El arte debe ser ritual. Siempre. Ahora, el rito termina con el artista incubico tapando su rostro. La vergüenza tiene sabor a nicotina. La vergüenza es pura.
Arte, dirección y montaje: Diego Arandojo
Música: Avencio Delgado
Copyright 2011 Logia 933 - Incubico
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