Guadalmez es un municipio situado en las estribaciones de Sierra Morena, en la confluencia de tres grandes valles de larga tradición ganadera: Alcudia, La Serena y Los Pedroches, y su término está bañado por el río del mismo nombre, que atraviesa su valle en dirección SE-NO, hasta su confluencia con el río Zújar, donde forman la cola del gigantesco embalse de La Serena, el segundo mayor de Europa.
Con una latitud de 38º44´N y una longitud de 4º57´O, posee una extensión de 72 Km/2, y se encuentra a 362 metros sobre el nivel del mar, en el centro del mismo valle formado por el río y rodeado de sierras que apenas alcanzan los 800 metros de altura, salvo la cumbre del monte Torozo, que se acerca a los 1.000.
Su población, según el censo de 2009, la componen 884 habitantes: 448 varones y 436 mujeres, cifra menguante, debido a la emigración hacia las grandes ciudades que se está produciendo en estos primeros años del siglo XXI. De los 1.580 habitantes censados en 1930, llegó a alcanzar los 2.432 en 1960, para ir descenciendo desde entonces hasta los 1.049 censados en 2001.
Encuadrado actualmente en la provincia de Ciudad Real, durante siglos perteneció al Reino de Córdoba, y forma parte del partido judicial de Almadén y de la comarca de Montesur. Económicamente está bajo la influencia de la zona comercial de Almadén (Ciudad Real) y Pozoblanco (Córdoba), y sus recursos económicos se basan principalmente en la agricultura y la ganadería, teniendo cierta importancia también el sector servicios y la construcción.
CLIMA
El Valle del Guadalmez, del que algunos han llegado a afirmar que cuenta con un auténtico microclima por su escarpada orografía, va a disfrutar de un clima Mediterráneo Subtropical, donde la temperatura media anual oscilará entre los 15 y 17 grados centígrados, obtenida entre el promedio de 5 a 8 grados centígrados del mes más frío, y el de 25 a 27 grados del mes más cálido y con una duración media del periodo de heladas de cuatro a cinco meses. Datos, todos ellos, que otorgan al municipio de Guadalmez la cualidad de poder presumir de ser el pueblo con la temperatura media anual más alta de toda la provincia de Ciudad Real.
A estas altas temperaturas se añade un elemento más, la lluvia, con unos índices de precipitación media anual que varía entre los 500 y los 700 mm., repartidos durante el invierno (con un 38%), la primavera (29%) y el otoño (27%), extendiéndose el periodo seco de cuatro a cinco meses, intervalo que supera con creces la duración de la estación estival. Temperaturas elevadas y lluvias poco generosas, que originan una evotranspiración media anual comprendida entre los 900 a 1000 mm., y por tanto, dando como resultado un déficit anual respecto a la humedad de la tierra de 500/600 mm.
Todos estos valores, analizados desde la perspectiva de la clasificación agroclimática de J. Papadakis, nos definen unos inviernos tipo Avena cálido y unos veranos tipo Algodón más cálido, quedando comprendida la potencialidad agroclimática de la tierra entre los valores 15 y 20 del índice climático de potencialidad agrícola de L. Turc en secano, y los valores 50 y 60, uno de los mayores de toda la península, en regadío, lo que equivale a unas 9 a 12 toneladas métricas de materia seca por hectárea y año en secano y de 30 a 36 en regadío.
VEGETACIÓN
Este clima y este suelo van a desarrollar una vegetación que se puede encuadrar en la provincia botánica Luso-Extremadurense y dentro del piso bioclimático mesomediterráneo, que va a dar origen a los acebuches, espinos, piruétanos, lentiscos, romero, cantueso, aulaga, cornicabra, jara pringosa y enebro, en la solana de sus montes y sierras, y a los helechos, ruscos, peonías, durillos, madroños, alcornoques, robles melojos o rebollos y quejigos, en las umbrías. El árbol que va a reinar sobre estas tierras será la encina y por ello, el complejo vegetal más importante lo constituirá el encinar, que se extiende por todo el valle. En las márgenes del río y de los arroyos crecerán fresnos, álamos, tarayes, sauces, adelfas, zarzas, tamujos, juncos, aneas, rosáceas, nenúfares y ranúnculos.
Y sí, la música de Smetana y su Volga, parecen creadas también para el río Guadalmez y su valle, jajajaaja
74camome 7 months ago
Muchas gracias Luis Pablo, celebro que te haya gustado
Carlos
74camome 7 months ago