Visité por primera vez el Guaviare a finales del pasado 2008. Fue amor a primera vista. Pese al calor tórrido, yo que desde niña detesté los veranos, aprendí a leer en la hospitalidad espontánea y desinteresada de sus gentes, un amor hacia una tierra que a lo largo de las últimas décadas ha ido acogiendo sin condiciones a todos y cada uno de sus actuales colonos.
Una de esas tardes sudorosas y polvorientas, recorriendo de vuelta de la vereda Nueva Tolima el camino hasta San José del Guaviare, entre saltos descontrolados de la van de la alcaldía, charlábamos al respecto con Marcos en el platón de la camioneta. Para mí, le decía, el secreto de tanta hospitalidad radica en que todos los que aquí habitan, fueron extranjeros en algún momento y como tales, saben abrir puertas y tender brazos a todo el que llega, así sea de paso.
Marcos no era una excepción, ni en lo de extranjero, ni en lo de hospitalario, aunque por encima de todas las cosas, la impresión que Marcos deja en el alma es la de un hombre bueno.
Hoy, que como cada día desde su desaparición su imagen acude a mi cada rato, pienso en él con una sonrisa en el rostro y una herida en el alma. Pienso en sus dos pequeños, porque soy madre, y pienso en Olga Lucía, porque soy mujer. Para tus hijos, pero muy especialmente para ti, Olga, mi abrazo incondicional y solidario. Para Marcos, donde quiere que esté, un trocito de nosotros camina contigo a diario. Pronto llegarán nuevas jornadas alegres de baños y risas entre sabores de chivo y mango al lado de todos los que te quieren y en la mente de todos los que, en algún momento, hemos tenido la suerte de conocerte.
Te esperamos a diario. ¡Exigimos tu vuelta ya!!!
@sjosss
He has finally been released.
derek56517 1 year ago
¡¡¡¡¡Liberen a Marcos Baquero!!!!!!!
sjosss 2 years ago