Este fue probablemente el cortometraje de El Alacrán que más me gustó junto con Los genicuales. Hay un humor metalingüístico con lo que el espectador espera (en el sentido guionístico, pero también en el narrativo en su más amplia acepción: por ejemplo, en lo que concierne a la "verosimilitud", y al carácter deliberada, y paródicamente, intelectualizado de los diálogos). Me sorprende que uno de los directores de fotografía es el hoy famoso Tote Trenas.
Este fue probablemente el cortometraje de El Alacrán que más me gustó junto con Los genicuales. Hay un humor metalingüístico con lo que el espectador espera (en el sentido guionístico, pero también en el narrativo en su más amplia acepción: por ejemplo, en lo que concierne a la "verosimilitud", y al carácter deliberada, y paródicamente, intelectualizado de los diálogos). Me sorprende que uno de los directores de fotografía es el hoy famoso Tote Trenas.
jlsanguesa 9 months ago