Porque tener respeto no cuesta nada, aunque ganárselo si, incluso para los gatos...
Gracias Aretha, tú sí que sabes cómo pedirlo.
Y gracias a Norita, cuya actitud fue la inspiración fundamental para todo el proceso creativo, y a Munzito, que pese a tener un papel muy desagradecido supo mantener siempre la compostura.
Link to this comment:
All Comments (0)