después de tres semanas sin volar, desde que volvimos del lago di Garda; estaba deseando probar aquí, la vela que me traje de allí, una Thriller 24. No sabía si los frenos iban a quedar a diferente altura al tener otra silla distinta a la que utilizaba allí, y si iba a estar más incómodo haciendo las maniobras. Afortunadamente, está casi igual y en una hora de vuelo me dio tiempo a hacer unas cuantas maniobras ya que el día estaba genial para practicar acro. Al final vino un frente de nubes bajas y nos tuvimos que ir, pero ese rato de vuelo me supo a gloria.
Link to this comment:
All Comments (0)