Un sueño en el que los chicos de las favelas transformaban su realidad a través del uso de la informática. Era fines de 1993 y el que soñaba era Rodrigo Baggio, que por entonces trabajaba en IBM y un par de años más tarde saldría en la tapa la revista Time como uno de los 50 jóvenes que probablemente cambiarán el mundo en el Tercer Milenio.
Baggio creó el Comité para la Democratización de la Informática (CDI), que en la actualidad tiene sedes en 10 países y ya logró incorporar al uso de las nuevas tecnologías a más de 500.000 jóvenes.
"¿Cómo utilizar la tecnología de la información para transformar nuestra sociedad en una sociedad con más justicia, equidad y libertad?", se preguntó en los comienzos. En 1994 inició la primera campaña en América Latina de donación de computadoras. "Recibíamos las computadoras de las empresas y las repartíamos en las favelas, los barrios de bajos recursos de Río de Janeiro. Fue entonces que pensé que eran necesarias escuelas de informática y ciudadanía".
Rápidamente se dio cuenta de que para hacer un verdadero cambio, necesitaba que la primera escuela que había creado en una de las favelas de Río de Janeiro, se multiplicara en cientos de otros barrios humildes de la región. Conciente de que no podía hacerlo solo, decidió trabajar conjuntamente con las comunidades, creando un simple sistema de franquicias que podía ser desarrollado de manera autónoma en diferentes puntos del Brasil. Tomó entonces la decisión fundamental de confiar este proyecto a las poblaciones de más bajos recursos de su país y les dio a los líderes locales la responsabilidad de hacer que sus escuelas funcionen.
"Creemos que a través de nuestras escuelas ayudamos a los jóvenes a ayudarse a sí mismos", sostiene Baggio.
Eu tive um sonho... vou te contar... eu me atirava do oitavo andar....
diogopicchi 2 years ago