Después de pasar dos años en el Instituto Psiquiátrico Pere Mata de Reus, Joaquim Mir se instala en el Camp de Tarragona. Allí desarrolla una intensa actividad profesional y ultima su colaboración en la hoy ya desaparecida Casa Trinxet. Mir dedicó diez años a la decoración mural de la casa diseñada por Puig i Cadafalch. La exposición recoge buena parte de los trabajos que llevó a cabo para este encargo, como El Gorg Blau y La Vita, los esbozos que hizo Mir de los dos vitrales que había ideado para la decoración de inspiración vegetal de la Casa Trinxet y que forman uno de los conjuntos más célebres de la historia del vitral catalán.
Aquellos años son cruciales en su evolución estilística. Profundiza en el estallido del color que inició en Mallorca y se aproxima a la abstracción a partir de su visión de la naturaleza. Fueron años de una intensa actividad profesional: participó en exposiciones colectivas y se le dedicó una muestra individual de gran envergadura.
All Comments