Con ocasión del paripé para aprobar la prórroga del estado de alarma (ya decidida de antemano), el impresentable hombre del régimen monárquico corrupto español, José Bono, provoca un altercado con los diputados que han salido del salón de reuniones (que ellos llaman pomposamente hemiciclo), al mandar a los ujieres cerrar las puertas y no dejarles pasar para votar. Es costumbre que los diputados sólo acudan a estas reuniones para votar lo que les dicen en su respectivo grupo político, de ahí que, entre tanto, salgan a entretenerse o a ocuparse de sus negocios personales. Los afectados por la prohibición se preguntaban ¿y para esto vengo yo al Congreso con la de cosas que tengo que hacer?.
El fantoche Bono le pide el Reglamento del Congreso al letrado mayor, para leerles a los diputados el artículo 15 que establece el deber que tienen de asistir a los plenos y comisiones. Lo esperpéntico es que, de ordinario, la mayoría de diputados asiste cuando quiere sin que ocurra nada y, en este caso, el meapilas del régimen aplica una vara de medir distinta con los del partido postfranquista católico.
Merece la pena observarles cómo gesticulan, su atuendo en el vestir como nuevos ricos palurdos, su teatralidad, la falsedad de su actitud. Son una casta parásita digna de ser estudiada antropológicamente. Todos están cortados por el mismo patrón.
Este es el verdadero rostro del régimen monárquico corrupto español, donde el parlamento es un paripé.
un poco de cutura te iria muy bien , pero no se si será suficiente para ti.
eb2dnt 1 year ago