Las sospechas de Esther se disparan cuando su hijo Saúl de cinco años le pide un disfraz de sirenito para la fiesta del colegio. Es entonces cuando ella decide llevar a su hijo al psicólogo y, contaminada por la "moda" de la homosexualidad, hace lo posible e imposible para que su hijo viva aceptando su homosexualidad sin saber que realmente no lo está haciendo nada bien. Para pensar categoría, identidad, sexualidad, subjetividad.
Excelente. Nos hace conscientes de especialmente dos cuestiones: ser extremadamente cuidadosos con la crianza de los hijos e incluir en esa educación un estímulo a la personalidad del niño. Si bien en las últimas décadas apenas se ha logrado estimular la personalidad de lo convencionalmente normal, es necesario fomentar el desarrollo de todo individuo independientemente de su orientación sexual, al igual que padres, hermanos, amigos, profesores, etc. sepan cómo sobrellevar cualquier situación.
themonochromeman 3 months ago
excelente
catala1500 1 year ago