El tiempo se acaba para todos en Honduras. El presidente derrocado Manuel Zelaya sigue refugiado en la embajada brasileña llamando al pueblo a una rebelión. Brasil asegura que no aceptará presiones del gobierno de facto. Los golpistas decretaron el estado de sitio suprimiendo garantías constitucionales. En la calle todo es incertidumbre. ¿Cuánto tiempo le queda a la diplomacia?
Link to this comment:
All Comments (0)