Hace siete años se produjo, CASUALMENTE en el Hospital de la ciudad de Teresa, un complicado caso de enfermedad cerebral a causa de la cual, llamaron a urgencia al director del hospital de Tomás, pero el director tenía, CASUALMENTE, una citática y no podía moverse, y en su lugar envió a Tomás a aquel hospital local.
En la ciudad había cinco hoteles, pero Tomás fue a parar, CASUALMENTE, justo al hotel donde trabajaba Teresa. CASUALMENTE le sobró un poco de tiempo para ir al restaurante antes de la salida de su tren.
Teresa, CASUALMENTE estaba de servicio y CASUALMENTE atenció la mesa de tomas.
Hizo falta que se produjeran 6 casualidades para empujar a Tomás hacia Teresa, como si él mismo no tuviera ganas.
Cuando Tomás regresó de Zurich a Praga le invadió una sensación de malestar al pensar que su encuentro con Teresa había sido producido por seis casualidades improbables.
Pero un acontecimiento no es tanto o más significativo y privilegiado cuántas más casualidades sean necesarias para producirlo.
Sólo la casualidad puede aparecer ante nosotros como un mensaje.
Sólo la casualidad nos habla.
No es la necesidad, si no la casualidad la que está llena de encantos.
Si el amor debe ser inolvidable, las casualidades deben volar hacia él desde el primer momento.
La película se llama 3:19
SenioritaYana 1 month ago