Aún se desconoce qué pasó con los escoltas de El Lucky. Al famoso ex corredor de motos le gustaba vivir al límite, sentir que atropellaba al viento con una vida que iba a más de 140 kilómetros por hora. Pero chocó con una muralla de acero, con la muerte.
No tuvo tiempo de maniobrar con su potente Pietro Beretta. Llevaba más de tres horas en el restaurante y el réloj marcaba las 5:50 pm, cuando un hombre que había ingresado poco antes al lo-cal y había salido justo al verlo, regresó y le paró el paso a balazos. Enseguida el otro sicario se sumaba a la carnicería.
Link to this comment:
All Comments (0)