les luthiers -me engañaste una vez mas-gloria de mastropiero

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Uploaded by on Jan 23, 2009

Marcos Mundstock: Mastropiero ya había vivido en Roma, el alma del mundo, en París, el corazón del mundo, pero se sentía intrigado por Buenos Aires. Y cuál... ¿porteños? Y cuál no sería su sorpresa al llegar a Buenos Aires y comprobar que sus habitantes se sentían el ombligo del mundo. Pronto descubrió que la tan mentada arrogancia de los argentinos tenía sus altibajos. En efecto, a veces se sentían los mejores de América Latina, pero a veces también se sentían los mejores del mundo. Le llamó la atención su orgullo por tener el río más ancho, la calle más larga, alguno hasta se jactó de que los enanos argentinos eran los más altos. O la difundida creencia de que Dios es argentino, y que cuando el Señor anunció Buenos Aires será la reina del Plata, un coro de porteños se lamentó: ¿cómo de Plata? ¡qué macana, salimos segundos! De todas maneras, Mastropiero se sintió atrapado por la música de Buenos Aires; respecto del tango, lo ignoraba todo, jamás había compuesto uno, a diferencia de su prolífica producción en otros géneros musicales que igualmente ignoraba. Y el que lo inició en su amor por el tango fue el famoso malevo y cantor de los arrabales, Celedonio Nicanor Compagniucci. Sus creaciones combinan con maestría la íntima pasión con el sentimiento social. Recordemos a Compagniucci y su famoso tango Me engañaste una vez más. Escuchemos.

Daniel Rabinovich: Tango argentino. Recuerdo, rezongo, rencor, remordimiento... todo con re. Tango argentino, tangorreo, tangorrión, tangordito; tango argentino de amores contrariados, de hombres de verdad, hombres de hierro; de minas fieles, minas de hierro, minas de carbón, minas de cobre, Minas Gerais. Tango argentino, símbolo, tarjeta de presentación. En cualquier rincón del mundo resuena un tango, y a su alrededor se levanta un murmullo: cuidado, argentinos. Tango argentino, canción dolida del hombre abandonao.




Hiciste mil promesas,
de un futuro mejor;
que todo cambiaría,
y que habría paz y amor;
hiciste grandes planes,
que tu amor me darías,
que seríamos felices,
que esta vez cumplirías.
Y hoy me digo acongojado
¿para qué? ¿para qué?
si nada ha cambiado,
¿para qué te voté?


Marcos Mundstock: Influido por Compagnucci,
Mastropiero compuso algunos tangos,
y comenzó a ganarse la vida tocando el piano en un local de los
bajos fondos,
frecuentado por promiscuas alternadoras y mujeres de la calle.
Trabajaba en ese antro tres noches por semana,
hasta que no pudo resistirlo más,
y comenzó a concurrir todas las noches.
Entonces sí que no pudo resistirlo;
demacrado y enfermo,
se marchó de Buenos Aires con rumbo a Italia.
Al desembarcar lo esperaba el cardenal Gemmelli,
para invitarlo a tocar en el Vaticano esa misma noche.
Ya en el carruaje que los trasladaba,
el cardenal le preguntó:
"Dígame, maestro,
¿trae alguna partitura de música sacra,
algún Aleluya de los que usted solía componer con tanta unción,
o un Credo, o un Magnificat?
, en latín, claro..."
Mastropiero tragó saliva.
"Bueno, eh...
justamente tengo un Gloria, sí...
, un Gloria que todavía no ha sido estrenado..."
Pero la verdad era otra.
En su maleta tenía solamente los tangos que había compuesto en
Buenos Aires.
Una vez llegados al Vaticano,
Mastropiero modificó apresuradamente una de sus partituras,
le agregó como pudo el texto en latín,
entregó su parte a cada músico
y la interpretó ante el Sínodo.
El impacto en los obispos fue tremendo.
Inmediatamente Mastropiero fue excomulgado.
Los guardias suizos arrojaron por la ventana
las partituras,
los instrumentos...
y el compositor.
Y, una vez más,
el impacto fue tremendo.
A continuación escucharemos, precisamente,
el "Gloria" de Mastropiero,
tal como fue interpretado
por el compositor ante los obispos
en el salón de audiencias del Vaticano.

Gloria, Gloria, Gloria
Gloria, Gloria
Gloria Deus
Gloria García
Gloria Deus

Gloria mía
cosita lindum
recordo primus día
en que la vi a Gloria
entre mulieribus,
yo la vi a Gloria
en el ómnibus.
Alma mater
¡mamma mía!
una Gloria...

Gloria, Gloria

Gloria, habeas corpus
habeas un corpus magnificat;
Gloria estaba bona,
plus que bona,
Gloria estaba bona:
rebona!

Capelli longui et finii,
cutis angelorum
oculi divini
labius seductorum
pectorem turgenti
et in saecula saeculorum.

Yo la vi a Gloria,
en el asiento del ómnibus,
yo me apropincué
para hacerle el versiculum
¿Posum sentarme con usted?

¿Y qué hizo Gloria?

Gloria curriculum.
Ella quiso ir al cine,
sine qua non,
luego fuimos ipso facto
a casa de ese hembrón.
A priori parlatur,
danzatur a priori,
a posteriori osculatur,
et hicimus amorem,
hicimus amorem
a priori y a posteriori.

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Top Comments

  • grandes!!!

    Les Luthiers lo mejor de lo mejor

  • Cuidado...argentinos!!! jaja

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All Comments (9)

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  • todo con rrre

  • Nuevamente el impacto fue tremendo...

  • Tangorrrrrdito! jajajajaja

  • VAYA SORPRESA EN COLOMBIA LOS QUEREMOS COMO NUESTROS

  • jajajajja 02:27 jajajaj lo maaximo daniel!!!

  • hahaha estaba buscando una cancion electronica de tango y me salen mis viejitos hermosos y adorados! jejeje se me hizo curioso!

    aaa Los amo Les Luthiers!!

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