Nueva gesta del -sin lugar a dudas- mejor Barça de la historia.
Aunque las ejecuciones de los dos goles del Barça no son en sí las más representativas de su estilo, las jugadas que llevaron a ellos sí lo son: posesiones largas, toque paciente y pases precisos. Para apreciarlo, he editado las jugadas completas.
Comencé a ver el partido en un bar de Concha Espina, donde casi todos los presentes al unísono, y especialmente tres veinteañeros de indumentaria muy característica que se habían congregado en un rincón, estallaron de alegría con el gol de Boselli.
Pues bien, ahora todos ellos deben digerir lo siguiente. Hasta hoy afirmábamos que el F. C. Barcelona era el mejor equipo de Europa y probablemente del mundo. Hasta dentro de un año, el adverbio sobra. Por mucho que les escueza a los madridistas, el Barça es el mejor club del mundo, porque ha vencido al mejor club de América del Sur y finalista del Mundial de Clubs.
Y lo ha conseguido como siempre, sobreponiéndose e imponiéndose a un equipo arrogante, rácano, cobarde y fullero. Como ocurriera con el Chelsea, ha dado pena ver al Estudiantes perder tiempo, como si de un equipo de regional se tratara, a lo largo de 115 minutos, incluso -algo que yo jamás he tenido ocasión de ver- después de que le empataran, para luego lanzarse al ataque precipitadamente con el portero incluido.
Tampoco había visto en mi vida un equipo como el Barça al que todos los demás, excepto el Manchester, le tuvieran tanto miedo como para no atreverse a salir de su área. Así que me descojono cuando oigo decir a los periodistas de medio pelo que el Estudiantes llevaba seis meses preparándose esta final. ¿Preparándose el qué? ¿El intentar llegar a toda costa a los penaltis?
Y un apunte más, no insignificante. Aunque nunca hablo de los árbitros, porque lo considero de malos perdedores, esta vez lo voy a hacer, dado que hoy los culés hemos sido ganadores. El Barça también se ha sobrepuesto e impuesto a un árbitro que ha sido injusto a conciencia, porque iba con su continente. Ni siquiera voy a entrar en jugadas de posición ilegal como la del gol ni en cuestiones de juego sucio y demás, todas las cuales son susceptibles de una interpretación benévola ("no pudo verlo", "todos nos equivocamos"), pero sí voy a hacer notar que, ante cientos de millones de espectadores, este sujeto indecente mostró tarjeta a Valdés por un ligero retraso tras haber permitido que Albil perdiera tiempo en todos y cada uno de los saques de una manera que la FIFA debería empezar a prohibir ya, sin un día más de dilación, modificando el reglamento.
Por todo ello, porque la disciplina y la inteligencia han humillado al pragmatismo y a la leña, porque de nuevo el fútbol ha vencido al antifútbol, hoy me he emocionado junto con Guardiola. Si a ello sumamos el descubrimiento de un nuevo filón, Jefren, en quien no había tenido oportunidad de fijarme demasiado, la felicidad es bien completita.
¡Hmmm, qué bien escribir!
hekatoncheiros 1 year ago
A ver, adorable Lmgalie, por partes:
- Soy español, andaluz afincado en Madrid, para más señas.
- No te niego que sea meritoria la apuesta del Club Estudiantes, la de no formar un equipo a base de talonario. Pero precisamente lo que le faltó, al menos en este partido, es tener huevos: fue un equipo cobarde y sólo al final, patéticamente (por lo del portero), como el Chelsea, se lanzaron todos a hacer un gol que no tuvieron el talento de hacer. El Barça, en cambio, sí.
hekatoncheiros 1 year ago