"Hay ciudadanos de primera, de segunda e incluso de tercera, pero a nosotros no nos consideran ni ciudadanos". Alfonso, Xavi y Pibe son algunas de las 900 personas que duermen cada noche en las calles de Barcelona. Moran, junto a otros siete compañeros, el puente de Bac de Roda, diseñado por Santiago Calatrava. En el polvoriento descampado se aúnan la cara más opulenta y cosmopolita de la ciudad, la zona acogerá la estación del AVE, con su cara más mísera. La desventura o un camino errático han condenado a unos. Sin embargo, para otros como Pedro la calle es, en cierta manera, una elección. En todo caso, conforman un heterogéneo grupo que se aviene bien. Pese a la incertidumbre, el desalojo puede ser para algunos la catarsis que anhelan para retomar las riendas.
Link to this comment:
All Comments (0)