Una década atrás, el arqueólogo norteamericano Johan Reinhard, acompañado por colegas argentinos y peruanos, descubrió un sitio sagrado a más de un metro y medio de profundidad en el Cerro Llullaillaco. Debajo del hielo y las rocas había tres niños incas; todos en perfecto estado de conservación: una pequeña de 6 años, un varón de 7 y una adolescente de 15 a quien apodaron "la Doncella".
Hoy, luego de más de cinco siglos, gracias a los descubrimientos de la ciencia y la tecnología, finalmente podemos contar sus historias. La neoyorquina Angelique Corthals, antropóloga forense, investiga los cuerpos momificados en busca de respuestas sobre sus inusuales muertes: ¿por qué recorrieron casi 1.610 kilómetros,soportando las temperaturas extremas del desierto, los vientos del Altiplano y la amenaza de peligrosos depredadores sólo para ser asesinados al llegar a su destino final? ¿Quiénes eran estos niños? ¿Por qué fueron elegidos? NatGeo investiga estas momias perfectas para reunir información sobre las últimas horas en las vidas de estos niños y descubrir las motivaciones de las sociedades ancestrales que terminaron produciendo sus muertes.
@MegaFrank30 PERO AMIGO NO HUBO TAL PRACTICA LO QUE SUCEDE QUE ESTOS PSEDUO HISTORIADORES ENTRARON A UN CEMENTERIO Y DE AHI SACARON UNAS CUANTAS MOMIAS Y DIJERON SACRIFICIO FALSO LOS INCAS SIEMPRE MOMIFICABAN A SUS MUERTITOS E INCLUSO LOS MUERTOS MAS IMPORTANTES SALIAN EN PROCESION EN DIAS FESTIVOS Y PARA QUE SE CONSERVEN ADECUADAMENTE LOS CEMENTERIOS INCAS CASI SIEMPRE ESTABLA EL LUGARES DONDE LOS MUERTITOS NO SE DESTRUYAN RAPIDO!!
ELPUMAINDOMABLE100 il y a 1 s
ELPUMAINDOMABLE100 5 months ago
wow!!! la distancia que caminaron es como cruzar EUA a pie. Increible.
MegaFrank30 6 months ago